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lunes, 5 de noviembre de 2012

Gracias

Buenos y otoñales días a todos,
No dejo de sorprenderme cada vez que abro mi email y me encuentro un correo dirigido a este blog, muchos son correos de lectores anónimos que les ha tocado vivir esta experiencias y otras veces me encuentro emails de agrupaciones contra el Cáncer que piden mi humilde colaboración. No me acostumbro y muchas veces se me olvida que mis palabras se cuelan en muchos sitios, y me emociono al pensar que alguien se ha tomado el tiempo de pasear por esta página. A todos vosotros mil gracias por estar al otro lado.
Sé que últimamente no público con la asiduidad que este tema se merece, pero es lo malo de volver a la rutina y al trabajo, tan añorado durante un tiempo.  Ahora trabajando a tiempo completo y este año dedicada a un máster, la verdad es que me queda muy poquito tiempo libre para casi nada.  Ni que decir tiene que lo vivido tiene un lugar preferente en mi cabeza y en las cicatrices que adornan mi cuerpo. No me olvido ni un día, como tampoco dejo de leer todas las noticias relacionadas esperando encontrar algún día la que revele la cura contra esta enfermedad.  Pero sigo aquí a pesar de mis ausencias.
No he comentado nada sobre mi operación de estética y mi silencio tiene una razón muy poderosa. Los resultados no han sido los esperados. La cicatriz del reservorio ha mejorado, pero ha sido una mejoría leve. Todavía tengo que darme una sesión de láser para blanquear la cicatriz esperando que eso mejoré el aspecto rosado. Quizás consiga difuminarla y que se funda en el escote. El implante de grasa consiguió rellenar la oquedad que se había formado, pero tengo que ser realista y quitarme de la cabeza esa estúpida idea de que iba a salir del quirófano igualita que estaba hace dos años.
En cuanto al pecho, pues como explicar lo que siento. Decepción… rechazo… miedo… no sé una mezcla de todo un poco. La operación salió bastante bien y es cierto que los resultados fueron muy buenos por lo menos las primeras semanas, pero recientemente y sin saber muy bien por qué el implante se ha endurecido muchísimo.  Sí, ya sé, yo quería un pecho firme… para esto es pasarse!!! Me lo tomo a broma porque después de todo lo que he pasado, pensaba que podría cerrar este capítulo, y ahora resulta que tendré que volver a pasar por quirófano para arreglar lo que se supone era un arreglito.  No quiero desmotivar a nadie, porque esto no suele pasar y lo normal es que con este tipo de técnicas (lipoimplante) no haya rechazos y la recuperación vaya bien. Pero siempre hay una excepción y parece que me ha vuelto a tocar a mí.
Espero tener mejores noticias la próxima vez que escriba.
A empezar la semana con fuerza!

lunes, 18 de junio de 2012

Sin noticias de Paloma...

Parece que tengo el blog abandonado, que ya no tengo tiempo de compartir mis experiencias e inquietudes, y tengo que admitirlo, es verdad.  Hace meses que recuperé el ritmo frenético de mi rutina y parece que al día le hayan arrancado horas como si se tratará de hojas del calendario.  Pero recibir vuestros mensajes es siempre una satisfacción enorme, nunca imaginé que al escribir en este blog, que para mí era una vía de escape y una terapia para ayudarme a ordenar todo el torrente de sentimientos,  podría transmitir fuerza y energía a nadie.  Por eso he querido hacer un hueco y aprovechar este post para dar las gracias a todas aquellas personas que me leen, que me han acompañado a lo largo de todas las etapas de ésta enfermedad.  Vuestros mensajes son como una descarga eléctrica, me dan fuerza, me hacen sentir viva y sobre todo que todo lo vivido no ha sido en vano. Qué lo mucho o poco que se del cáncer puede ayudar a alguien.
Y puestos a decir la verdad, también confesaré que esta ausencia se debe a que me he tomado unas pequeñas vacaciones del cáncer.  Necesitaba desconectar un poco y dedicar mi tiempo y mi cabeza a cuestiones más vánales.  Cuanto mejor me encuentro más lejos me siento de aquella pelona hinchada que agonizaba hace poco más de un año.  Son etapas por las que hay que pasar que llevan su tiempo y su propio ritmo, esta experiencia no se olvida y no desaparece de mi piel, pero se aprende a vivir con su sombra.  Incluso hay veces que esa sombra se agradece y te hace sentir un poquito más viva.
Así que intento disfrutar de la alegría de saber que los resultados de mi última revisión han sido muy buenos y que como premio me han espaciado a 6 meses las revisiones oncológicas.  Qué alivio! No tener que pisar el hospital hasta octubre es un regalo.  Todavía no he aprendido a controlar la ansiedad que me producen las revisiones y cada vez que tengo que ir al hospital paso días de insomnio, angustia y ansiedad.  Tanto que la última vez que estuve en el hospital me desmaye, creo que hiperventile cuando me vi nuevamente en la sala de las mamografías…  pero estoy trabajando en ello con la ayuda de mi psicóloga.  
En un alarde de valentía he pedido cita con el cirujano ésta semana, porque definitivamente la cicatriz que me quedó cuando me retiraron el famoso port-a-cath es una chapuza.  De queloide ha pasado a ser una mancha rosada que con el tiempo se ha hundido como si le faltara piel, vamos un recuerdo inolvidable en el escote. Así que por fin me he animado y voy a visitar a un cirujano plástico para ver si se puede aplicar alguna técnica de reconstrucción. He dejado pasar todo este tiempo porque la idea de entrar de nuevo a un quirófano me pone los pelos de punta, de modo que he decidido ir poco a poco y primero voy a informarme sobre las distintas opciones.
Pasito a pasito voy recomponiendo el puzzle y lo seguiré compartiendo en este espacio.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Mensaje positivo

Hoy me he levantado con la cabeza en ebullición, muchas cosas que comentar en el día de hoy.  Lo primero y más importante es que después de repetirme varias veces los análisis y acudir a la consulta del hematólogo, parece que todo está bieeeen.  El hematólogo me ha dicho que esté tranquila que con frecuencia los pacientes con tratamientos de quimioterapia tardan un poco en recuperar el funcionamiento normal de la médula ósea, en otras palabras que se vuelve un poco vaga y podemos sufrir bajadas de defensas.  No hay tratamiento para esto, más bien lo de siempre y que ya se ha convertido en mi mantra particular. Vida sana, evitar foco de infecciones y una buena alimentación para ayudar al sistema inmunológico, por lo demás poco podemos hacer.  He pasado una semana bastante inquieta, por decirlo suavemente, dando rienda suelta a mi imaginación, que como no podía ser de otra manera ya se había puesto en lo peor.  Así que el lunes cuando acudí a la consulta sentí como me liberaba del peso de mi conciencia que no me estaba dejando dormir y casi ni respirar.  Supongo que es inevitable vivir con el miedo acechando en una esquina del cerebro preparado para expandirse a la más mínima señal, pero lucho cada día para que ese miedo no salga y por ir dejando atrás éste mal año.
Leyendo este blog da la impresión que esta enfermedad acapara toda mi atención y mi vida gira en torno al Cáncer.  Durante muchos meses esto ha sido así, es lógico, se produce un parón en tu vida, tienes miedo, redescubres tu cuerpo, hay que asumir un montón de cambios físicos y psicológicos en muy poco tiempo. Así que es inevitable pensar en ello las 24 horas del día y dejarse dominar por el cáncer y sus efectos secundarios.  Pero lo cierto es que desde hace meses, la enfermedad ha dejado de ser mi vida.  Cuando decidí que estaba lista para volver a trabajar y a reincorporarme a la rutina, fue como volver a montarme en el tiovivo, en ese momento empiezas a dejar atrás ésta enfermedad. Sólo cuando escribo en este espacio me permito unos minutos de soledad para reflexionar sobre cómo me siento y que cosas son las que me preocupan. Pero lo cierto es que ahora mi lucha es otra, interiorizar lo aprendido de esta experiencia y convencer a mi entorno de que sigo siendo una persona capacitada para hacer lo que me proponga en esta vida, sin limitaciones.   Ni que decir tiene que a veces la gente que te rodea no sabe bien cómo tratarte después de pasar por esta enfermedad y no sólo familia, amigos, sino también en el ámbito laboral donde queda mucho trabajo por hacer.  Yo estoy aplicando un sabio consejo de mi psicóloga que me dice siempre que cuanto antes normalice yo mi nueva situación y desdramatice mi experiencia, antes dejaran los demás de tratarme como a una enferma.  Para que no me excluyan de proyectos, viajes, reuniones… porque piensen que me están haciendo un favor, para no sentirme mal cada vez que tengo que faltar para hacerme una prueba o acudir a una consulta, para no tener que dar explicaciones si me paso todo el día con el abanico en la mano o un día me levanto cansada.  Lo que cuenta es que sigo estando capacitada para desempeñar mi trabajo igual de bien que lo hacía antes de ser diagnosticada y creo que ahí es donde todavía queda mucho trabajo por hacer. 
Os cuento esto porque anoche me fui a la cama rebotada, resulta que de vez en cuando, y desde hace ya muchos años, sigo la serie “Cuéntame” de TVE y ayer aunque estaba cansada me quede viendo un rato un capítulo de la serie, y mira tú por donde iba sobre que Mercedes (Ana Duato) se descubre un bultito en pecho en una autoexploración.  Hasta ahí muy bien, la serie pretende enviar un mensaje de prevención y concienciar a la población de la importancia de la autoexploración como primer paso para prevenir el cáncer de mama.  Lo que no me gustó en absoluto, fue el aire de dramatismo que adquirió el capítulo.  La protagonista sin más prueba que haberse palpado un bultito en el pecho, se encontró cara a cara con un personaje que bien podía representar a la muerte, y de repente siento la urgencia de vivir el momento y hacer todo aquello que no había podido hacer a lo largo de su vida.  Señores!! A lo mejor soy yo, pero no creen que este mensaje fatalista y tremendo no nos favorece en nada.  Lo primero con una autoexploración no se puede hacer un diagnóstico y lo segundo y más importante, hoy CÁNCER NO ES SINÓNIMO DE MUERTE!!!!  Me revolvió sobre manera el capítulo de ayer y me indigno por todo lo mencionado anteriormente, somos muchas las supervivientes de cáncer y cada vez somos más las que luchamos por quitar el estigma a esa palabra. Por lo que en mi opinión, difundir un mensaje así en una televisión pública y en una serie que siguen millones de personas en España, no me pareció muy acertado.
Por supuesto esto es una opinión muy personal, pero desde mi experiencia y cuando estaba en tratamiento solo quería escuchar que de esto se sale, que volvería a recuperar mi vida, que el porcentaje de supervivencia iba creciendo, que cada día hay mejores tratamientos. Y desde luego lo que no quería escuchar es que me quedaban pocos meses de vida.  Todavía recuerdo cuando me descubrí el bultito en mi pecho, si en ese momento me hubiese puesto a pensar que me iba a morir, probablemente me habrían faltado las fuerzas para afrontar los tratamientos y el estrés emocional que sigue.  Al contrario hasta que no me hicieron la biopsia y aún después siempre recibí el mensaje de “no te preocupes, tranquila, de esto se sale, hoy en día existen muchos avances médicos y te vamos a curar”.
Pues bien eso es lo que yo quiero e intento transmitir en este blog (no sé si siempre lo consigo) que cada día estamos un poco más cerca de la cura y erradicación de la enfermedad. Quiero mandar un mensaje de positividad y esperar que mi experiencia pueda ayudar, aunque solo sea un poquito a las personas que me dedican unos minutos de su tiempo a leer mis reflexiones.
Para terminar quiero compartir con vosotros que hoy hace un añito que terminé la quimio!, como pasa el tiempo y que bien me encuentro ;)




martes, 30 de agosto de 2011

Anoche soñé...

Anoche soñé que el tiempo se había detenido, que una brisa enredaba mi pelo y me acariciaba el cuello. Soñé que las cicatrices no picaban, que se habían borrado del mapa. Soñé que desconocía el miedo, que la angustia no existía en mi diccionario, que la soledad no lo invadía todo.  Era un sueño tan real, de esos que están llenos de luz, de olores que te transportan a lugares del pasado, de caricias que saben a besos, de risas que ensordecen. Soñé que todo estaba en su lugar, respondiendo a un orden divino, que el caos no me había tocado con sus dedos. Qué la decepción aún estaba lejos y la desilusión no me comía por dentro.
Soñé hasta que el aroma del café me devolvió la conciencia, entonces sentí de nuevo la pena, las cicatrices, el dolor sordo de todo lo que fue y ya no es. Me devolvió el miedo y me ajusto la coraza para mandarme de nuevo a la vida.

viernes, 1 de julio de 2011

Desmemoriada

Llevó tiempo desmemoriada y consciente de ello.  No hay día que no piense en el cáncer y me gustaría no hacerlo, pero el subconsciente tiene vida propia. La vuelta al trabajo me ha devuelto la rutina, las prisas, los atascos, las reuniones interminables… os parecerá increíble escucharme decir esto, pero echo de menos los momentos de reflexión y lectura.  Tengo la sensación de ir demasiado rápido y en cuestión de meses he querido reconstruir mi vida, intentando con todas mis fuerzas que sea una vida con mejores cimientos y dando importancia sólo a las cosas que cuentan de verdad.  Como tantas otras valientes que han pasado por esto, yo sigo sin encontrarme. Cuantas veces habré dicho que habría un antes y un después del cáncer, pues es cierto. No he vuelto a ser la misma, estoy pero no estoy, me cuesta reconciliarme con mis cicatrices, con la piel desprovista de sensibilidad. ¿Me habré vuelto más dura? ¿insensible quizás?  A pesar de todo cada día me siento un poco más especial por haber tenido la oportunidad de bajarme del carro y ser espectadora de mi vida por unos meses.

lunes, 28 de febrero de 2011

Todo va bien

Hace unos días que quiero escribir pero no encuentro el momento, esto sólo puede interpretarse como una vuelta a la normalidad.  Después de quitarme los puntos de la cicatriz del porth-a-cat, ya sólo me quedaba pasar la ITV oncológica. El viernes pasado estuve en la consulta de mi oncóloga y me calmó los ánimos, ¡¡todo va bien!! Me estoy recuperando muy rápido de las secuelas de los tratamientos, quizás lo más difícil va a ser que desaparezca el cansancio, puede tardar hasta un año. Por lo demás todo está bien y los achaques que de vez en cuando padezco son normales para una persona que como yo está pasando por una menopausia prematura.  Es más cito textualmente a la Dra.: “tienes los achaques normales de una mujer de 60 años”.  ¿Cómo se digiere una noticia así? Pues directamente no se digiere, la ignoras, porque tengo 32 años y me niego a vivir una madurez física que no me corresponde.  El mes que viene me haré las pruebas para la primera revisión anual, por fin podré salir de dudas y saber si el cáncer ha desaparecido totalmente de mi organismo. Hasta entonces me tocará aguantar la angustia, pero a juzgar por mi aspecto y por como me encuentro, yo diría que ya le he vencido.

Mientras tanto me dedico a cuidarme y a recuperarme. He vuelto a practicar deporte, muy suavemente, que nadie se piense que mi condición física es la de una atleta.  Mi oncóloga siempre ha sido muy pro-deporte y no dejó de aconsejarme que hiciera ejercicio durante todo el tratamiento para combatir el cansancio y subir las defensas. Así que ahora que estoy mejor con más razón estoy poniéndome en forma, por eso y porque me ayuda a perder todos los kilos que cogí gracias al Taxol ;) La semana que viene empiezo a ir a la piscina, esto va a ser un reto y un gran paso para mí. Se que no tengo que demostrar nada a nadie, pero es un paso más para dejar atrás la enfermedad y los meses de tratamiento. No voy a engañaros, estas dos ultimas semanas en las cuales me he encontrado mejor y con fuerzas, mi autoestima ha mejorado increíblemente.  He pasado de estar lamentándome a todas horas por mi deterioro físico, a incluso verme bien con mi nuevo look. Así que si alguien esta pasando por algo parecido os animo hacer un poco de ejercicio aunque sea salir a dar un paseo al aire libre, ayuda muchísimo a mantener la mente despejada y a mejorar nuestra autoestima, tan castigada durante este proceso.

jueves, 27 de enero de 2011

Y ahora qué?

El martes tuve la ultima sesión de radioterapia, esa noche no pegué ojo estaba nerviosísima, como cuando tenía un examen en la universidad. En el fondo creo que tengo algo parecido a un síndrome de Estocolmo, seguro que los psicólogos encontraran un nombre para esta ansiedad. En los últimos 9 meses no he hecho otra cosa que centrarme en la enfermedad y mis únicas metas eran terminar con éxito los tratamientos. Ahora que el tratamiento ha terminado, de repente me he encontrado sin metas. Me advirtieron que esto podía pasarme, pero no creí posible que algo pudiera enturbiar la felicidad de haber superado este trance. No es que no este feliz, optimista y con mil proyectos nuevos, sino que siento una especie de vacio enorme. Después de todas las cosas que me han pasado, llega el final y se supone que ya está?  Supongo que será cuestión de unos días y que tendré que tomarme las cosas con calma, pero me está costando volver a la rutina y ahora mismo no me veo capaz ni de hacer planes a corto plazo. Hasta dentro de un mes no tendré la primera revisión y hasta entonces tengo un mes para recuperarme físicamente y emocionalmente.

lunes, 24 de enero de 2011

Se acabó

Se acabó,
porque yo me lo propuse y sufrí,
como nadie había sufrido, y mi piel,
se quedo vacía y sola
desahuciada en el olvido, y después
de luchar contra la muerte, empecé
a recuperarme un poco, y olvidé
todo lo que te quería, y ahora ya
y ahora ya mi mundo es otro. 



Pues eso que después de casi 9 meses ha llegado el final, y ahora ya mi mundo es otro!!!!
Parece mentira, parece que fue ayer cuando estaba en la sala de espera ese 3 de mayo del 2010 para recoger los resultados que cambiarían mi vida. Los días, semanas, meses han ido pasando y he ido absorbiendo en cada poro de mi piel esta experiencia única. Sé que todavía me queda mucho camino por recorrer, que llegarán las revisiones y con ella la sombra de la recaída, pero ahora quiero empezar a vivir sin la palabra cáncer en mi boca.
Quiero aprovechar este post para dar las gracias a mis padres por estar de guardia las 24 horas del día, por haberme hecho el camino más fácil. A mi hermana por estar siempre a mi lado dándome ánimos y haciéndome reír cuando me fallaban las fuerzas (love u). A Ana por su amistad incondicional. Gracias a todos los que me habéis acompañado durante estos meses, familia y amigos, me habéis transmitido vuestra fuerza y energía positiva.

No lo habría logrado sin vosotros, GRACIAS.

lunes, 17 de enero de 2011

Instituto Pond's

Me queda una semana de radio y me encuentro muy bien!! Siempre pensé que llegaría al final del tratamiento físicamente muy tocada y sin apenas fuerzas, pero la verdad es que me encuentro mejor que nunca en estos sietes meses, llena de energía y con ganas de hacer mil cosas. En honor a la verdad tengo que admitir que tengo la teta como un pimiento del piquillo y que a las 8 de las tarde ya no soy persona, pero estoy tan animada que todo se me olvidan al ver lo mucho que han mejorado las cosas este último mes.

Ver que poco a poco voy recobrando mi antiguo aspecto me anima muchísimo, el pelo sigue creciendo y ya casi puedo peinarme las cejas ;) Tanto es así que en un alarde de sentirme guapa e intentar recuperar algo de mi apaleada autoestima el otro día me fui a un centro de belleza a hacerme la manicura.  Sí, los psicólogos siempre hablan de lo importante que es que nos veamos bien para mejorar el estado de ánimo y así tener una aptitud más positiva frente a la enfermedad. Este consejo a mi me ha costado muy poco ponerlo en práctica, porque no hay que olvidar que soy una “adicta” a los cosméticos, maquillajes y cualquier tratamiento que prometa belleza inmediata en siete días. Claro esta, que durante el tratamiento de quimio y radio todo este tipo de cosas están totalmente contraindicadas y son desaconsejables porque la piel está muy alterada e hipersensible. Pero una simple manicura para verme las uñas de las manos bonitas y arregladas no tiene porque hacer daño, y mas cuando hace dos meses que terminé la quimio.  ¿Por qué os cuento esto? Porque me apetece compartir con vosotros lo bien que me atendieron en el Instituto POND'S al que acudí para limarme las uñas y darme una capita de esmalte.
Como ya sabéis tengo una fantástica peluca que alterno con mis pañuelos y que utilizo por pura coquetería, así que cuando me acerque al centro para pedir una cita iba con mi peluca bien puesta y…. upsss se me olvido decir:” Hola soy Paloma y tengo cáncer”.  Pedí mi cita normal y me fui a casa tan contenta, pensando ya en el color que quería para mis uñas.  Al día siguiente acudí puntual a mi cita, pero cometí el error de llevar pañuelo. Claro cuando me presenté en el instituto POND'S con mi pañuelo, os podéis imaginar la reacción… la señorita en cuestión me miro ojiplatica y me dijo:

chica: ¿pero… usted tiene cáncer?  
Yo: si
Chica: pero está en tratamiento
Yo: si, tenía cita para hacerme la manicura (sonrisa)
Chica: Lo siento, pero tengo que consultarlo con mi encargada porque no atendemos a personas con cáncer.
Yo: ¿perdón?
Chica: claro es que… si estás con quimioterapia no podemos aplicarte ningún tratamiento.
Yo: solo me queda una semana de radio, estoy terminado.
Chica: si… bueno… creo que no habrá ningún problema pero tengo que consultarlo, porque sin un permiso médico no podemos hacerte ningún tratamiento.
Yo: solo quiero hacerme la manicura y además no tengo cutículas, así que no tenéis que cortarme nada (por lo de las infecciones y eso)

Bien… ¿cómo me sentí? Como una apestada, jamás me había sentido así. Lo peor es que su reacción fue tan inesperada para mí, que simplemente no reaccioné. Yo solo quería hacerme la manicura y verme las uñas del color más chillón que tuvieran, porque lo que esa señorita no sabe es que las de los pies se me están cayendo y para mi era importante sentirme bien por un día.  Al final me hizo la manicura, pero no sin antes repetirme que al menos en año no podría ir a ese centro porque no me atenderían. No quería correr el riesgo de aplicarme ningún tratamiento y no sé… que me volviera verde como un gremlisn.  Estoy totalmente indignada porque me hicieron sentir como si tuviera una enfermedad contagiosa y  con una falta de tacto y delicadeza propios de la más profunda ignorancia.  Sobra decir que han perdido una muy buena clienta que no volverá a poner un pie, ni a comprar una crema de POND'S. Esta es la primera vez que me pasa algo así, es cierto que cuando llevas el pañuelo te expones a las miradas compasivas e indiscretas pero hasta ahora nunca me había tenido que enfrentar a una situación en la que me sintiera discriminada. Como se suele decir “una y no más Santo Tomás”, esta vez me pillo desprevenida pero no pienso consentir nunca más un trato así.   

lunes, 3 de enero de 2011

A solas conmigo misma

Este blog existe mientras veo desfilar ante mis ojos las horas, los sentimientos y la gente. Cuando tomé consciencia de la vida que me rodeaba. Cuando empecé a observar lo ajeno y lo propio. Lo ajeno con mis ojos ávidos de vivencias, y lo propio con mirada ajena para profundizar en cada resquicio de mi inconsciencia.
Observarse a si mismo es quizás una de las tareas más difíciles que existen porque implica comprenderse... y quien se comprende se hace libre.


Yo estoy lejos de comprenderme, idas y venidas, decisiones atropelladas, pasiones y bajezas, pero cada día un poco más libre.


Os dejo una poesía de Ángela Becerra que refleja las luces y sombras de encontrarse con uno mismo.

¡Cómo me quiero!

Aprendí a quererme 
una tarde de golpe.
Cuando de un bofetón de vida
aterricé en mis pies.
Cuando por fin noté 
que desperté en laureles.

Esperaba encontrarme completa
encontrándome en otros.
Como si pies y manos me sobraran
porque no los usaba.
porque los caminaban 
y llevaban prestados
esos otros.  

Me miraba al espejo,
tan completa,
y si no me faltaba la rodilla,
me faltaba la risa,
o la costilla,
que se quedaba en la brisa
de algún desconocido,
o en la prisa.

Si pensaba en mi vida 
me ponía entre las ruinas
del amor que robó mi corazón,
y me entraba la total desazón
de saberme en el pecho,
con el consabido hueco
sin reparación.

Aprendí a quererme 
una tarde de huida
de aflicciones.
Cuando un trozo 
de mi ser corría.
dejándose el pellejo, 
porque no le quitaran
lo que más le dolía...
Sus dolores.

Me creí muerta
de cuerpo para arriba,
como si el alma me la hubieran quitado 
y arrancado de cuajo,
y deambulara perdida,
tan vacía,
mezclada en el barullo de la vida.

Aprendí a quererme 
en un viejo café
mientras tragaba a sorbos
mi dignidad recién batida.

Había pedido al camarero
mezclar mis esperanzas rotas,
con el zumo de una naranja amarga
y el tallo de un apio desabrido.
Una cucharada de aterrizar
la realidad, era fundamental,
para que el batido tuviera un punto
de verdad.

Después me supo amargo,
pero dulce.
Empecé a degustarme
las entrañas.
Me recordé cuando nací
tan nueva y virgen.

Tan sin preguntas,
sin futuros, ni caminos.
Tan fríos, sin amores, 
ni dolores.
Tan sin deberes, lesiones
ni desilusiones.

Y me volví a nacer
saltándome las reglas.
Me volví a descubrir lo que tenía.
Me volví a construir
entre las ruinas.
Encontré mis cimientos
y mis vigas.
Despejé el corazón
de los tormentos fríos.
Me descubrí los ojos de las vendas.

Y me empapé con luz de sus ventanas mía.
Me dejé de mirar por los que 
'más me amaban',
para empezar a verme 
y a quererme con mis ojos...

Para empezar a amarme 
con mis ojos.

domingo, 2 de enero de 2011

Se acabaron las vacaciones

¡Hola a tod@s y Feliz año 2011!

Este tiene que ser sin duda alguna mi año, apunto de superar el cáncer y con más energía que nunca para volverme a subir a la vida.  

Estas semanas de parón en el blog tienen una justificación, como ya os conté he disfrutado de unos días libres de tratamiento y hace dos semanas que he retomado la lucha con la radioterapia. La cosa está marchando muy bien y la verdad no puedo quejarme. Llevó 9 sesiones y de momento a parte del cansancio que me acompaña allá donde voy, apenas he tenido más efectos secundarios.  La radio está resultando un paseo matutino al hospital donde cada día me regalo un buen desayuno después de mi sesión diaria.  Las sesiones en si son bastante llevaderas, suelo cerrar los ojos durante esos 10 minutos y me gusta divagar e imaginar que me encuentro en una playa tomando el sol (lo digo por la postura en la que me tengo que quedar petrificada para que el rayo de la radio no me pulverice el pecho), de esta manera casi no me entero y todo es mucho más agradable.

No voy a mentiros, no serviría de nada… no estoy yendo a un balneario con tratamientos spa. El hospital de Sanchinarro se está convirtiendo en mi segunda casa y acudir a las consultas últimamente es una rutina.  Estos días he visitado a la reumatóloga para mis huesecillos, como ahora estoy menopáusica necesito calcio, vitaminas y solecito para evitar el desgaste y una osteoporosis precoz.  También me ha dado tiempo de ir al endocrino, ¡SI! Soy la única enferma de cáncer que ha engordado… no sé como ha pasado, pero todas mis compañeras de quimio están en los huesos y yo…. ¡He engordado 7 kilos! En fin…la oncóloga dice que es por el taxol que me ha hinchado con los corticoides, pero la verdad es que esto era lo que me faltaba para completar el cuadro. Así que como parte de mi terapia de recuperación y aprovechando que me encuentro un poco mejor, voy a volver al gimnasio (como cada 1 de enero… jajaja).

Después de esta declaración de intenciones para el 2011, solo me queda desearos a todos un año lleno de sonrisas.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Quien no conoce nada...

Quien no conoce nada, no ama nada. Quien no puede hacer nada, no comprende nada. Quien nada comprende, nada vale. Pero quien comprende también ama, observa, ve... Cuanto mayor es el conocimiento inherente a una cosa, más grande es el amor... Quien cree que todas las frutas maduran al mismo tiempo que las frutillas nada sabe acerca de las uvas.

Paracelso

domingo, 19 de diciembre de 2010

Cumpleaños

Tengo un poco abandonado este rincón. Ya sabéis que he tenido unos días de descanso entre tratamiento y tratamiento, y sobre todo unos días para disfrutar de mi leve mejoría.
Han tenido que pasar un par de semanas para empezar a encontrarme mejor físicamente y sobre todo menos cansada, pero esa pequeña mejoría ha sido un potente bálsamo para curar el espíritu y mi maltrecho ánimo. 

La semana pasada celebré mi cumpleaños, 32 añazos! Lo primero que pensé es que no quería celebrar, ni recordar que he cumplido un año más y un año en el que me he dedicado en cuerpo y alma a esta enfermedad.  ¿Qué era lo que tenía que celebrar? ¿Que soy un año más vieja, sin pelo, con unos kilos de más, todo el día cansada, y apunto de perder las uñas de los pies? Vamos, que la Duquesa de Alba está mejor que yo. En fin que no encontraba yo muchos motivos para montar la fiesta del año. Afortunadamente, siempre hay alguien a mi lado para sacudirme todo ese pesimismo y negatividad de encima, alguien que me recuerda que celebro precisamente eso, un  año más. Un año más de vida, un año más para volver a nacer, una segunda oportunidad para hacer todo aquello que no he podido, no me he atrevido, o simplemente he dejado pasar. En este nuevo año me siento con el poder de cumplir los años que quiera y cuantas veces quiera. Así que desde hace una semana estoy celebrando que he cumplido años y que los he cumplido junto a mi familia y junto a la gente que quiero. Lo mejor de todo es que pienso cumplir muchos años más ;)

Cita del día

Un solo evento puede despertar en nosotros un extraño totalmente desconocido para nosotros. Vivir es nacer poco a poco. 


Antoine de Saint-Exupéry

jueves, 25 de noviembre de 2010

Por fin el fin!

Se acabó y no me canso de contárselo a todo el mundo!!!! Por fin el fin!  Esta mañana me he dado la última sesión de quimioterapia y ahora me cojo unos días de vacaciones.
Todo principio tiene su fin, la vida está llena de finales. Finales felices, algunos no tanto pero finales al fin y al cabo. Para seguir avanzando hay que ir pasando por muchas experiencias y etapas en la vida. Yo veo la vida como un gran pasillo lleno de puertas, abres una puerta y encuentras un mundo nuevo, lo vives hasta que está tan desgastado que ya no puedes arañar más vida de sus paredes, y entonces avanzas hasta la siguiente puerta. Pero... el mundo nuevo no funciona si la puerta anterior esta entreabierta, hay que cerrarla.  No puede haber escapes que te hagan volver la vista atrás, ni musiquita de tiovivo que rescate imágenes de tiempos más felices. Porque no lo son. Nada te hará más feliz de lo que eres capaz de ser en este momento. 
Por eso es importante para mi cerrar esta puerta, y al igual que cuando se abría me pase tres días llorando sin parar, ahora me voy a pasar tres días celebrándolo sin parar.  De ahí la importancia de llevar a cabo este ritual escrupulosamente, solo así podré dejar marchar todos los pensamientos, angustias, miedos y sinsabores que me han acompañado a lo largo de esta etapa.
Estoy preparada para abrir otra puerta y empezar de cero.

Adiós quimio, hola radio!

P.D.: En día como hoy (Acción de gracias), quiero dar las gracias a mi familia por llevarme de la mano en esta amarga etapa de mi vida, por acompañarme, consolarme y hacerme reír cada día.
A mi hermana porque tiene razón: "Hablar con una hermana me hace muy feliz".

domingo, 21 de noviembre de 2010

Pre-ocupación

Quiero compartir con vosotros un artículo de Paulo Coelho que invita a la reflexión y a cuestionarnos el empleo de nuestro tiempo y energía en banalidades. 


Dice Thich Nhat Hanh (Buda viviente, Cristo viviente): «En toda tradición religiosa existe una práctica de devoción y otra de transformación. «Devoción» significa confiar más en nosotros mismos y en el camino que estamos siguiendo. «Transformación» supone poner en práctica los retos que este camino nos impone. Si alguien se dice: «Quiero estudiar Medicina», esta frase ejerce una poderosa influencia en su vida, incluso mucho antes de tener que matricularse en una facultad. La persona percibe este paso como algo positivo y quiere avanzar en esta dirección. Ocurre lo mismo en cualquier tradición religiosa». Thich Nhat Hanh explica que la llave de la paz es la plena consciencia. Cuando bebemos un vaso de agua con absoluta consciencia de lo que estamos haciendo, comprendemos lo que significa la palabra «iluminación»: tener la visión clara en relación a alguna cosa. Además de ser conscientes de nuestros actos, debemos ser responsables de lo que hacemos. Eso no tiene nada que ver con la preocupación. 

Vamos a partir en dos la palabra«preocupación»: pre-ocupación. Es decir, ocuparse de algo antes de que ocurra. Intentar resolver problemas que aún no han tenido tiempo de manifestarse. Suponer que las novedades siempre se presentan de la peor manera posible. Desde luego, hay muchas excepciones. El héroe de esta pequeña historia representa una de ellas: Un viejo rey de la India condenó a un hombre a la horca. Nada más concluir el juicio, el condenado pidió: «Su majestad es un hombre sabio y curioso respecto a todo lo que sus súbditos son capaces de hacer». Respeta a los gurús, a los sabios, a los encantadores de serpientes, a los faquires. Pues bien: cuando yo era niño, mi abuelo me transmitió cierta técnica para hacer volar a un caballo blanco. No existe nadie más en este reino que sepa hacer tal cosa, así que mi vida debería ser respetada. El rey ordenó inmediatamente que trajeran un caballo blanco. 

«Necesito pasar dos años junto con este animal» dijo el condenado. 

Tienes dos años, pues «respondió el rey, desconfiando». Pero si el caballo no aprende a volar, serás ahorcado. 

El hombre salió de allí con el caballo, más alegre que unascastañuelas. Cuando llegó a su casa, se encontró a toda su familia deshecha en lágrimas. Pero, ¿te has vuelto loco? «gritaban todos». ¿Desde cuándo alguien sabe en esta casa cómo hacer volar a un caballo? 

«No os preocupéis» les respondió el hombre. Para empezar, nadie ha intentado nunca enseñar a volar a un caballo, y tal vez aprenda. En segundo lugar, el rey está muy viejo y podría morir en el transcurso de estos dos años. En tercer lugar, el animal también puede morir, de manera que yo conseguiría otros dos años para entrenar a un nuevo caballo. Eso sin contar con la posibilidad de revoluciones, golpes de Estado o amnistías generales. Y en todo caso, aunque todo continúe tal y como está, yo habré ganado dos años de vida en los que puedo hacer todo lo que me apetezca. ¿Os parece poco?

jueves, 18 de noviembre de 2010

Adiós, quimio adiós


Otra equis en mi calendario, sólo me queda una sesión… and I’m done! Esta mañana he estado disfrutando de la experiencia de la quimio, ¡cómo la voy a echar de menos ¡JA!

Llevo varios días sin escribir y cuando por fin me arranco a plasmar algunas de las mil quinientas cosas que se me pasan por la cabeza a diario, no me sale mas que el hastío y el cansancio acumulado a lo largo de estos meses. Sólo una semana más. Tengo tantas ganas de terminar que la impaciencia me juega malas pasadas.  Sólo siete días. No paro de repetírmelo. Sólo 168 hora más. Tengo que hacer verdaderos esfuerzos para ir con una sonrisa al hospital de día, últimamente tan lleno de historias únicas, tristes, pero valientes. Todos entramos mirando el reloj y calculando el tiempo que vamos a tardar porque desde nuestros sillones miramos la puerta de salida, salida que queremos hacer para no volver.  Lo peor es que cuando terminas y caminas hacía la salida siempre te paras en el mostrador para decir “Hasta la semana que viene”.

Olores, colores, sonidos que se quedaran grabados en algún rinconcito de mi memoria. Sentidos alterados que volverán a mi en la oscuridad de la noche. Olores a desinfectante, yodos, paracetamoles, antieméticos, sueros, fármacos radioactivos… Colores rojos, rojos de sangre, fosforitos de ciclofosfamina, transparentes de taxoles, metálicos de cisplatinos… Sonidos, pitidos constantes de máquinas alertando del tiempo restante, alarmas, pi, pi, pi, pi… Enfermeras de bata blanca con sonrisas forzadas y amabilidad fingida, quizás hartas de turnos interminables, falta de personal y sueldos precarios. Hablo desde la ignorancia pues desconozco la situación laboral de las enfermeras, pero lo que no desconozco es la falta de tacto y el trato áspero con el que nos deleitan en cada sesión. No, no voy a echar de menos estos días. La ansiedad que me provoca el solo pensamiento es demasiado insoportable. Demasiado acostumbrada a controlar hasta el último detalle de mi vida y la incertidumbre del cáncer ha sacudido mis esquemas.

Al contrario de lo que se desprende de mis palabras, sigo con la fuerza del principio, dispuesta a llegar al final del tratamiento y reconquistar mi vida. No digo recuperar mi vida, porque hay cosas que no se pueden recuperar y que tampoco quiero recuperar, cosas que se han quedado en el camino, pero si quiero reconquistar una nueva vida. De alguna manera he vuelto a nacer y voy a empezar por decir adiós a las sesiones de quimioterapia. Etapa casi concluida. Sólo falta una…



miércoles, 20 de octubre de 2010

domingo, 17 de octubre de 2010

Y Dios me hizo mujer

"Este poema es mi pequeño homenaje de hoy a todas las mujeres maravillosas que como yo se levantan cada día orgullosas de su condición."
Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos, nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.



Gioconda Belli